Porteñadas

¿QUÉ PASÓ EN LA PLAZOLETA DEL MAESTRO PUGLIESE?


 





El 21 de agosto pasado, estuve caminando por Villa Crespo.
Me lamó la atención, ver destrozada la Plazalota, donde se alojaba el "monumento" al maestro Pugliese.





Faltan las figuras de Pugliese y de la orquesta, las placas conmemorativas,
















 está todo roto, sucio, en estado de abandono.






La plazaletita, se ubica en la esquina que se forma entre Av. Corrientes y Luis María Drago, a metros de Scalabrini Ortiz.




 




Como testigo del abandono, una vieja y oxidada chapa por detrás del monumento , reza:

" No dañes la orquesta. ¡ Silvale un tango!"






© Ana di Cesare

























LA CAPILLA DEL HOSPITAL ESPAÑOL


Ayer, con Margarita Paroli, recorrimos el Hospital Español, ubicado en Av. Belgrano al 2900 , mano norte.

Hubo varios detalles arquitectónicos que nos llamaron la atención.


Algunos, correspondientes a la obra del arquitecto García Nuñez, pero en especial, el estado de la pequeña capilla, de autoría de Alejandro Chistophersen.



Está olvidadada, con terribles signos de abandono.




Frente al atrio,  se ubica un container de basura, al lado del otro como extraños custodios de la obra de un grande de la arquitectura.



Nos preguntamos, como es posible, que la capilla sea usada como depósito y no se la ponga en valor.



Un verdadero acto de ignorancia.




Imperdonable, para las autoridades del Hospital.





Y las del gobierno de la ciudad, que libra a su suerte, el patrimonio que debe ser protegido.








© Ana di Cesare

El edificio del CONGRESO, visto por el contrafrente






El 23 de enero del 2010, tomé las fotos que agrego,  del Palacio del Congreso de la Nación, desde un departamento ubicado en la cale Combate de los Pozos 59.





Hasta ahora no las había compartido.










Creo que aportan una de las vistas prohibidas para los porteños, porque la pobre perspectiva, no nos deja ver los fantásticos detalles de la ornamentación de tan bello edificio.






Espero que les agraden 






























































































© Ana di Cesare